A pesar de las adversidades de un tiempo caprichoso y cambiante, celebramos, porque sí, una fiesta jipi. Acudieron a la cita, entre otros, un inesperado Juanito Navarro y el sorprendente actor secundario Bob. Gracias a todos los participantes de esta alegre impostura; en especial a Fernando y Consuelo, sin cuya ayuda no hubiera sido posible. Durante algunas horas, todos, sin excepción, estuvimos disfrazados de alguien que no somos, o sí somos, siquiera en parte, siquiera en algún momento.